miércoles, 12 de diciembre de 2012

Algunas reacciones a la legalización de la marihuana en Colorado y Washington

Hace aproximadamente un mes se decidió que la marihuana sería legal en Colorado y Washington, y de hecho, ya se vieron algunas celebraciones en Seattle por la entrada en vigencia de la nueva ley . Además, lo sucedido en dichos estados ha intensificado de nuevo el debate en los países latinoamericanos, sobretodo en México.

En Colombia, la noticia también fue bastante divulgada y avivó también un debate que  viene siendo mantenido desde hace ya varias décadas. La reciente noticia desde el norte, por ejemplo, generó algunas reacciones en la opinión colombiana que me gustaría resaltar:

1. Uno de los mejores columnistas del país, el siempre claro y dispuesto a argumentar Rodrigo Uprimny, con su sugestiva columna ¿El ocaso de la prohibición? , nos hace pensar en un futuro más sensato al señalar la importancia que tiene para el debate la legalización del uso recreativo del cannabis en dichos estados. Poniendo énfasis en que lo que se legalizó fue el uso recreativo, y en el masivo cambio de opinión que se está produciendo al respecto.

2. La columnista de El Espectador, Aura Lucía Mera, en su magnífico escrito De la legalizacion a la matazón , critica brillantemente el hipócrita tufillo que suele rondar los discursos en contra de las drogas, incluso criticando el escudo de las propiedades medicinales de la droga en cuestión:

"Sin el sofisma de distracción de hace unos años, en que se “legalizaba” solamente para detener los vómitos de la quimioterapia. La marihuana siempre se ha utilizado para la recreación. Y si el que está atorado por las náuseas de la quimio se la inhala, o se la mete por las venas, pues simplemente tiene su rato recreativo". 

Y posteriormente dando un golpe contundente a todos los que se refugian en una lógica moralista bastante lejana de la realidad, y que no ven (o no quieren ver)  que sus prejuicios y sus sinsentidos crean más problemas de los que dicen pretender solucionar:

"Estamos aburridos de las dobles morales. Altos funcionarios de este gobierno y de los anteriores, que se conocen todos los baños de todos los restaurantes para meterse sus líneas de cocaína, que salen a predicar contra el consumo. Tantos funcionarios, empresarios, padres de familia y madres, también, que beben hasta quedar doblados como billetera y al otro día logran que sus respectivos cónyuges llamen a los jefes para disculparlos por no asistir a la oficina porque están enfermos".

Y no deja de recalcar los daños que esa estúpida hipocresía permite en nuestro país:

"Este es un país de doble moral. Desde Cristobalito y sus huestes. Y respecto a la marihuana, la cocaína, el alcohol, los tranquilizantes, para no nombrar ahora nuevas drogas tan sofisticadas como el gas de los aires acondicionados, que están vetadas, mientras nos seguimos llenando de narcos, muertos y sangre, también las consumimos al escondido, entre los cuartuchos de los moteles, con las cortinas cerradas". 

3. En su columna La absurda guerra contra una yerba inocua , Mauricio Rubio nos recuerda algunos efectos del cannabis y algunos apuntes sobre su historia, poniendo un énfasis especial en sus bajos perjuicios, en su gran inocuidad. Además, recomienda un libro que todos los interesados en el tema deberían leer, la magistral Historia general de las drogas del gran Antonio Escohotado , que fue concebida mientras estaba en la cárcel por posesión de cocaína (en una presunta trampa policial).
4. Andrés Hoyos, en su columna de El espectador, aplaude también la movida gringa y predice qué cómo van las cosas (Dios lo oiga), los psicoactivos van a terminar siendo regulados y no prohibidos, como debería ser. Y nos anima para que continuemos con el debate y aceleremos la destrucción de muchas insensateces, aunque el cómo y el cuándo se nos escabullan aún entre los dedos:


"Más difícil es saber cómo se llegará allá y, consecuencia obvia, cuándo. Gran parte de esta contingencia depende de las estrategias y tácticas que utilicemos los enemigos de la prohibición para acelerar el proceso y para concientizar a la opinión pública de la debacle y del desperdicio en que nos tienen metidos los fanáticos. La mejor idea, me parece, es el unilateralismo internacionalista, cuyo ejemplo más claro es el de don Pepe Mujica: todavía no se ha aprobado la ley que despenaliza la marihuana en Uruguay, un país de 3,3 millones de habitantes, y ya su política está en boca de medio mundo".

5. Eduardo Escobar, en su columna para El tiempo Marihuana, planta civilizadora , nos recuerda una virtud de la droga que pocas veces es tenida en cuenta en las discusiones al respecto, y de la que soy uno entre millones de testigos directos, su capacidad para hacer amigos, para inducir el bienestar tanto individual como colectivo:

"La marihuana crea entre sus usuarios una tranquila solidaridad, una camaradería pacífica que se parece poco a la que se regalan los alcohólicos. Que suelen acabar sus jaranas trenzados en tenebrosos zafarranchos".

6. Por último, Pascual Gaviria, en su columna Conejillos de hierba , ve, como muchos otros, que la reciente  legalización en Colorado y Washington y el proceso de regulación que se avecina, tendrá los ojos de todos encima, y que funcionará entonces como un experimento, tanto para los lugares en los que se está dando, como para los que esperan por la lucidez que les permita iniciar un nuevo camino.

De cerca también debemos seguir el proceso similar que se está dando en Uruguay, y los demás procesos al respecto alrededor del mundo. Así tendremos más claro lo que debemos hacer en los diversos lugares del planeta para aproximarnos a una sociedad más abierta y más sensata, donde cada quien determine libremente el contenido de sus cuerpos y conciencias, y donde no se persiga y castigue a los usuarios de una planta cuyos pocos perjuicios y amplios beneficios, están demostrados en la literatura científica y en los anaqueles de la historia. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

Uso recreativo de la marihuana aprobado en Colorado y Washington



No me había enterado hasta el martes de quién había sido el ganador de la presidencia de los Estados Unidos, y con esta noticia, además, me llegó la buena nueva de las 138 consultas populares por las que también se votaron ese día en diferentes estados de dicho país. Algunas de las consultas en cuestión tocaban temas bastante polémicos como la legalización del uso recreativo y/o medicinal de la marihuana, el derecho al matrimonio homosexual, el etiquetado de alimentos transgénicos, entre otros. 
En lo que se considera un hecho de importancia histórica, se aprueba por primera vez democráticamente en los Estados Unidos el uso recreativo de la marihuana en dos de sus estados, Colorado y Washington, que entonces intentarán dede ahora regular el cannabis de manera similar a cómo se hace con el alcohol.  Con la enmienda 64 aprobada, queda permitido  para mayores de 21 años el porte máximo de 28,5 gramos para su consumo personal, el cultivo de 6 plantas en casa, y promueve la creación de un sistema fiscal adecuado para la producción y distribución de la droga en los estados. La medida supera entonces lo alcanzado en Holanda, donde sólo se pueden portar 5 gramos, y donde la venta y producción masiva sigue siendo ilegal.
Diversos analistas han visto con muy buenos ojos esta aprobación, ya que preveen varios efectos positivos como el aumento del debate, tanto en nivel como en cantidad, la continuación de la lucha por eliminar el tabú, el aprovechamiento de los impuestos que creará su venta legal (que según dicen serán del 15%) y la reducción de las utilidades del narcotráfico ilegal que podría ir ayudando a su derrumbamiento.

Tocará entonces seguir de cerca este proceso, que seguro se encontrará con muchos escollos por parte de los defensores de la moral imperante y por aquellos a los que no les interesa que se vacíen sus bolsillos, por humanitaria que sea la gestión.. Además, seguramente habrá obstáculos legales debido a que el cannabis aún continúa siendo ilegal federalmente y estas iniciativas podrían verse entonces dificultadas desde el Departamento de Justicia. Ojalá y todo avance normalmente, y podamos seguir mejorando el debate al respecto y luchando por la consecución de un derecho tan elemental para todos los ciudadanos del planeta, la libertad para decidir el contenido de sus cuerpos y sus conciencias.

domingo, 21 de octubre de 2012

Sinapsis- Simbiosis





Como la música y la literatura son cosas importantes y fuertemente ligadas para mí, relaciono algunos de mis libros favoritos, con algunas de mis canciones favoritas. A continuación, lo que resulta:

  • Un punto azul pálido (Carl Sagan) ….. Los habitantes de Alfa Centauro encuentran la sonda El Viajero (Ismael Serrano)
  • Sobre héroes y tumbas (Ernesto Sábato)….. Buenos Aires (Fito Páez)
  • El lobo estepario (Herman Hesse)….. Fly me to the moon (Frank Sinatra)
  • La soledad de los números primos (Paolo Giordano)….. Vértigo (Ismael Serrano)
  • Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón (Alba Lucía Ángel)….. La memoria (León Gieco)
  • Los caminos de la libertad (Bertrand Russell)…. Mourir pour des idées (George Brassens)
  • El túnel (Ernesto Sábato)….. The Blower’s daughter (Damien Rice)
  • Yo me bajo en Atocha (Gustavo Colorado)…… Yo me bajo en Atocha (Joaquín Sabina)
  • El mundo y sus demonios (Carl Sagan)….. Hermana duda (Jorge Drexler)
  • La tregua (Mario Benedetti)…..Ne me quittes pas (Jacques Brel)

domingo, 16 de septiembre de 2012

Todos a Coursera


Un amigo me recomendó Coursera hace unos meses y venero el instante en que me dio por revisar en qué consistía. Desde ese momento quedé encantado con la idea, y ando tratando de regar la bola lo más que pueda para que pocos desaprovechen esta oportunidad.
La idea es que las mejores universidades del mundo (aunque hasta ahora sólo hay de Estados Unidos, Francia, Canadá, Escocia e India) ofrecen cursos gratuitos online con buenas herramientas  tecnológicas y los mejores profesores , dichos cursos están agrupados en 17 categorías como la biología, las matemáticas, la música, las humanidades y las ciencias de la computación. Tienen una duración de  4 a 12 semanas, con deberes y actividades semanales, que incluyen lecturas de libros y/o artículos, foros de discusión y preguntas, quices, y en algunos casos ensayos y/o proyectos. Además de las lecturas que les mencioné, el profesor prepara unas video- lecturas cortas que cubren el tema de la semana y que están subtituladas en varios idiomas, entre ellos el español (generalmente). Al final de cada curso la universidad que lo ofrece le enviará a cada una de las personas que lo aprueben, un certificado firmado por el profesor correspondiente. 

Hasta el momento se han ofrecido 124, de los cuales solo 16  han iniciado. Los próximos en inicarse que me han interesado  son: Una historia del mundo desde 1300 e Introducción al pensamiento matemático, que inician hoy (17 de septiembre), Escribir en las ciencias que empieza el 24 de septiembre,Introducción a la genética y la evolución que empieza el 10 de octubre y que será dictado por el carismático profesor de la Universidad de Duke Mohamed Noor y Las drogas y el cerebro que empieza en noviembre.

Es una muy buena oportunidad entonces para realizar algunos cursos en nuestras áreas de interés, para discutir con otros interesados en temas comunes y para explorar campos nuevos que quizá ahora nos puedan interesar.  Si no lo conocen, péguense la pasadita, seguro algo encontrarán de su interés, y si ya lo conocen, asegúrense de que la mayor cantidad de posibles interesados puedan enterarse.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Declaración de Cambridge sobre la conciencia


El cerebro es un órgano de una complejidad increíble, y está evidentemente involucrado en la manera en la cual los seres vivos que lo poseemos nos relacionamos con el mundo, con la forma en que sentimos y en la que podemos actuar. Dicho esto, es evidente que la comprensión de su complejidad es necesaria para la obtención de una visión más completa de muchos fenómenos biológicos y sociales, y puede además ayudarnos a un mejor entendimiento de nosotros mismos y nuestra relación con los otros. El siguiente texto entonces, es de gran ayuda para situarse mejor en las actuales investigaciones sobre la conciencia y su desarrollo tanto en animales humanos como no humanos.


Transcripción en español de la Cambridge Declaration on Consciousness [PDF]. El texto es obra de Jaak Panksepp, Diana Reiss, David Edelman, Bruno Van Swinderen, Philip Low y Christof Koch. Fue hecha pública este mes de julio con ocasión del Francis Crick Memorial Conference on Consciousness in Human and non-Human Animals, en el Churchill College de la universidad de Cambridge.



En este día 7 de julio de 2012, un prominente grupo internacional de neurocientificos cognitivos, neurofarmacólogos, neurofisiólogos, neuroanatomistas y neurocientíficos computacionales se han reunido en la universidad de Cambridge para valorar de nuevo los substratos neurobiológicos de la experiencia consciente y los comportamientos relacionados en animales humanos y no humanos. Pese a que la investigación comparada en este asunto está limitada de forma natural por la incapacidad de los animales no humanos, y a menudo de los humanos, para comunicar clara y fácilmente sus estados internos, las siguientes observaciones pueden ser establecidas inequívocamente: 

  • El campo de la investigación de la Conciencia está evolucionando rápidamente. Se han desarrollado abundantes nuevas técnicas y estrategias para la investigación con animales humanos y no humanos. Consecuentemente, más datos están convirtiéndose en fácilmente disponibles, y esto hace una llamada para reevaluar periódicamente las preconcepciones previas en este campo. Estudios de animales no humanos han mostrado que circuitos homólogos del cerebro correlacionados con la experiencia consciente y la percepción pueden ser activados o desactivados para evaluar si de hecho son necesarios para tales experiencias. Más aún, en humanos, están disponibles nuevas técnicas no invasivas para estudiar los correlatos de la conciencia. 

  • Los sustratos neurales de las emociones no parecen estar confinados a las estructuras corticales. De hecho, redes neurales subcorticales activadas durante estados afectivos en humanos también son críticamente importantes para generar comportamientos emocionales en animales. La activación de las mismas regiones cerebrales genera un comportamiento correspondiente y estados sentimentales tanto en animales humanos como en no humanos. Donde sea que uno evoque comportamientos emocionales instintivos en animales no humanos, muchos de los comportamientos consiguientes son consistentes con la experiencia de estados sentimentales, incluyendo aquellos estados internos que tienen que ver con la recompensa y el castigo. Sistemas asociados con el afecto se concentran en regiones subcorticales donde abundan homologías neurales. Animales jóvenes humanos y no humanos sin neocórtex retienen estas funciones cerebro-mente. Más aún, los circuitos neurales que apoyan los estados de atención comportamentales y electrofisiológicos, el sueño y la toma de decisiones, parecen haber surgido en la evolución tan pronto como en la radiación de los invertebrados, resultando evidente en insectos y moluscos cefalópodos (por ejemplo, el pulpo). 

  • Los pájaros parecen ofrecer, en sus comportamientos, neurofisiología y neuroanatomía, un impresionante caso de evolución paralela de la conciencia. Evidencias de niveles casi humanos de conciencia se han observado dramáticamente en los loros grises africanos. Se ha averiguado que las redes emocionales de las aves y los mamíferos, y los microcircuitos cognitivos, exhiben patrones neurales de sueño similares a aquellos de los mamíferos, que previamente se pensaba que requerían un neocortex mamífero. Se ha mostrado en particular que las urracas exhiben impresionantes similitudes con humanos, grandes simios, delfines y elefantes en estudios de auto-reconocimiento en el espejo. 

  • En humanos, el efecto de ciertos alucinógenos parece estar asociado a la interrupción de los procesos de retroaliementación cortical. Intervenciones farmacológicas con compuestos que se sabe que afectan al comportamiento consciente en humanos puede llevar a perturbaciones similares en el procesamiento subcortical o casi cortical, así como en la conciencia visual. Evidencias de que los sentimientos emocionales humanos y no humanos surgen de homólogas redes subcorticales del cerebro proporciona evidencias convincentes para un origen compartido de los qualia afectivos primordiales. 


Declaramos lo siguiente: “La ausencia de un neocórtex no parece impedir que un organismo experimente estados afectivos. Evidencias convergentes indican que los animales no humanos poseen substratos neuroanatómicos, neuroquímicos y neurofisiológicos de los estados de conciencia, junto con la capacidad de exhibir comportamientos intencionales. Consecuentemente, el peso de las evidencias indica que los humanos no son únicos en la posesión de substratos neurológicos que generan consciencia. Los animales no humanos, incluyendo todos los mamíferos y pájaros, y otras muchas criaturas, también poseen estos substratos neurológicos."

sábado, 25 de agosto de 2012

Contra la reelección del Procurador


Este es el video de ateoscolombia.org donde quienes no lo han hecho, podrán observar algunos de los ataques del actual procurador contra el estado laico y los derechos fundamentales.
Evidentemente los problemas al respecto no se solucionarán simplemente porque Alejandro Órdoñez no sea el Procurador General, pero sin duda su salida del cargo hará más fácil el cambio.


Lástima no poder asistir al plantón, ojalá y sea  apoyado masivamente.

sábado, 18 de agosto de 2012

El Procurador y sus sandeces

Nos hemos tenido que acostumbrar de a poco a las estupideces del Procurador General de la Nación, y parece que tenemos que seguirlo haciendo. Después de su grosera y desafortunada respuesta a la propuesta alternativa para tratar la adicción a ciertas drogas de Gustavo Petro, el Procurador destiló de nuevo sus presuntos argumentos en contra de una visión alternativa sobre las drogas actualmente ilegales, proponiendo, como es habitual en él, convertir en decisión pública y mayoritaria (en el mismísimo País del Sagrado Corazón) decisiones que deberían ser individuales y en las que por tanto, el Estado no debería inmiscuirse. No debemos olvidar que una de las virtudes de la democracia moderna, es que en cierta medida salvaguarda a las minorías de la tiranía de las mayorías, lo que es aún más importante cuando dichas mayorías son constantemente mal informadas.

El Procurador además , como también es usual en él, comete varios errores y falacias lógicas. Veamos algunas:
  • "La droga no es mala por prohibida, es prohibida porque hace daño". ¿Acaso decir "drogas" equivale a decir "drogas ilegales"? ¿Por qué son legales entonces tantas drogas peligrosas? ¿Por qué no prohíben la cafeína ? ¿Quién dice que todas las drogas producen daño en todas las condiciones?
  • "Si se quiere variar la política prohibicionista acudamos a la constituyente, acudamos al referente, porque estas reformas se tienen que hacer de cara al país": ¿Por qué convertir en decisión de todos las decisiones individuales? ¿Está la gente preparada para decidir ésto, estando el tema tan rodeado de tergiversaciones y tabúes? ¿Por qué tendrían qué decidir otros lo que yo consumo?¿Por qué no mejor se invierte en una educación sin tapujos al respecto y que cada quién decida lo que quiere para sí?
  • "En Colombia, por cada tres delitos que cometen los jóvenes uno se comete bajo la influencia de la droga". Ahora también tocará explicarle al Ilustre Procurador que una correlación no implica causalidad, que esos argumentos no son dignos de alguien con un cargo de su importancia (aunque esto no sea nuevo). Y de nuevo confunde "droga" con "drogas ilegales", pues supongo que el alcohol es una de las drogas que más delitos influencia (y con una relación más directa).
Debemos seguir apuntando a la realización de un debate sin rodeos al respecto, aunque se nos presenten con frecuencia estos obstáculos disfrazados de argumentos. Así, quizás algunas insensateces dejarán de cometerse.



domingo, 5 de agosto de 2012

El límite entre la vida y la no vida (TED 3)

La definición de la vida siempre ha sido un tema difícil de abordar y muchas de las personas que trabajan alrededor de ella, en los últimos años, se están inclinando por resaltar la visión de la vida como una propiedad emergente de la materia, un sistema complejo que se crea partiendo de subunidades estructurales interactuantes. La mayoría de las definiciones actuales dan una lista de atributos de los sistemas vivientes : tener un cuerpo que los separe del ambiente, tener metabolismo, y ser autorreplicantes; convirtiendo la pregunta principal en cómo las unidades materiales que componen los sistemas  que definimos como vivos, han interactuado y/o podrían interactuar para dar lugar a un proceso tan complejo e interesante como éste.

En este video se pueden observar una de las maneras de aproximarse al problema del origen de la vida teniendo en cuenta los factores sobre los que se han discutido hasta el momento, y mostrando las implicaciones que tienen las investigaciones en "biología sintética" para el entendimiento de la biología en este planeta y las posibles formas de vida en otros lugares del universo.

http://www.ted.com/talks/lang/es/martin_hanczyc_the_line_between_life_and_not_life.html

lunes, 30 de julio de 2012

¿Por qué hablan tanto los ateos?


No es nuevo para la humanidad que un tema como la religión cause polémica, tanto por su papel central en muchas culturas, como por su continua mezcla con el poder político que hizo y sigue haciendo que muchos grupos humanos basen sus leyes y/o su moral en  factores religiosos o derivados de la religión. Las polémicas suscitadas pueden ser contra otras religiones -como el caso de la "guerra santa"- contra aquellos que no tienen ninguna religión e incluso contra miembros de una doctrina que por una u otra razón rechaza o critica alguno de sus dogmas; en síntesis, las religiones suelen reaccionar contra lo extraño, contra lo otro, contra el cambio, contra lo que abandona sus dogmas de libro apolillado para dedicarse a comprender la realidad. Sin embargo, esto no les evita aliarse de cuando en vez contra lo que pudieran considerar un enemigo común- como el laicismo y el ateísmo- por lo que no parece extraño que los católicos hallaran  soporte en los islamistas al condenar el filme "La última tentación de Cristo", de Martin Scorsese, y en retribución apoyaran  la condena  musulmana a la novela "Los versos satánicos" y la fatwa del Ayatola Jomeini contra su autor, Salman Rushdie.

 El ateísmo, por supuesto, no es un fenómeno nuevo, y ha estado presente en la historia intermitentemente, siendo frecuentemente invisibilizado por diferentes factores y  silenciado con  técnicas diversas, desde leyes que parecen blandas hasta el fuego divino. En las últimas décadas, el ateísmo ha venido ganando de nuevo tanto visibilidad como prestigio, dados los enormes cambios sucedidos en los siglos precedentes  como el influjo de la ciencia , la caída de las monarquías absolutas , el interés por el laicismo como consecuencia de la democracia y la creciente influencia de la tecnología informática en nuestras vidas, que poniendo a circular sucesos reales y ficciones eternas nos da en cierta medida la posibilidad de participar en las discusiones globales, por importantes o inaportantes que estas sean.

 Algunas de las reacciones típicas contra el ateísmo aún permanecen, siendo comunes las excomuniones y  fatwas proviniendo de los antiguos monoteísmos,  que aún hoy viven a sus anchas buscando aumentar su influencia y disfrutando de la ya obtenida, en fin, reacciones típicas del dogmatismo dictadas desde las cumbres de su presunta sabiduría. Sin embargo, no son estas las únicas reacciones, y no son pocas las personas que desde su posición de creyente, agnóstico o "ateo moderado" critican con distintos argumentos la insistencia de algunos ateos, denominados en ocasiones "militantes", por criticar las posiciones religiosas dominantes e incluso definir la religión como algo esencialmente perjudicial. Algunos de estos críticos del "ateísmo militante" suelen compartir en las redes sociales la frase de Heinrich Boll "me aburren los ateos, siempre están hablando de Dios", como si fuese la cima de su reflexión filosófica, y no como lo que es, una distorsión intencionada de los hechos que no hace caso de los argumentos presentados. Parece necesario entonces, aclarar varias de las distorsiones que estos críticos despistados fomentan y responder repetidamente a la pregunta que muchos se hacen, al parecer, sin mirar demasiado a su alrededor: ¿Por qué hablan tanto los ateos?

Afortunadamente, cuando de responder preguntas se trata, la historia siempre viene a nuestra ayuda, aunque en ocasiones lo haga para recordar lo que aún hoy es evidente. Nadie parece recordar, por ejemplo, que los ateos no fuimos los que nos autodenominamos así, sino que, en palabras de Michel Onfray- uno de los ateos más acérrimos del momento- "el ateísmo proviene de una creación verbal de deícolas. La palabra no se desprende de una decisión voluntaria y soberana de una persona que se define con este término en la historia. La palabra ateo califica al otro que rechaza al dios local cuando todo el mundo o la mayoría creen en él. Y tiene interés en creer...Porque el ejercicio teológico en el poder se apoya siempre en las fuerzas armadas, las policías existenciales y los soldados ontológicos que eximen de reflexionar e invitan a creer y a menudo a convertirse lo más pronto posible". No parece entonces prudente el odio irracional de algunos creyentes modernos contra una palabra que inventaron sus predecesores, y que han usado como argumento para la coacción y el asesinato. El ateo de hoy, que puede definirse como tal, no lo hace por molestar la vida de sus contemporáneos, sino porque aún está inmerso en estructuras sociales condicionadas en diferentes grados por la religión, lo que a su vez afecta su existencia y hace necesaria la expresión de rechazo. Es decir, los ateos afirmamos nuestra existencia porque existen los creyentes, y más aún, porque esas creencias han sido impuestas a lo largo de los siglos; acudiendo de nuevo a Onfray “… Dios (léase "la idea de Dios") durará tanto como las razones que lo hacen existir; sus negadores también..." Y aunque esto parezca un debate trivial, debemos explicarle incluso a personas en ocasiones brillantes como Neil deGrasse Tyson, que hay razones históricas y culturales evidentes que invalidan la idea de comparar a los ateos con  "un grupo de personas a las que no les gusta el golf y conspiran contra las que sí".

Sin embargo, por un momento, supongamos que esas razones no son obvias y hagamos un recuento de las cosas que aún siguen sucediendo y que nos inducen a nuestras críticas constantes:

1. La mayoría de la población creyente aún asimila al ateo como un inmoral, convirtiendo entonces en objetivo la desestigmatización del ateísmo, la eliminación del tabú. La acusación anterior suele hacerse a la sombra del lugar común " si Dios no existe, entonces todo está permitido", lo que constituye evidentemente una mentira, ya que los ateos optamos por definir nuestras conciencias morales partiendo de la realidad, y no de reglas dictadas desde lo alto- aunque obviamente aclarando que el ateísmo, así como no implica inmoralidad, tampoco es garantía de moralidad-. Es más, basados en la ambigüedad de los textos y  prácticas principales de los tres monoteísmos reinantes podemos afirmar, con Onfray, que lo que sucede es exactamente lo contrario, es decir, "porque Dios existe, entonces todo está permitido. Me explico. Tres mil años lo atestiguan, desde los primeros textos del Antiguo Testamento hasta el presente: la afirmación de un Dios único, violento, celoso, pleitista, intolerante, belicoso, ha causado más odio, sangre, muertes y brutalidad que paz....El fantasma judío del pueblo elegido que legitima el colonialismo, la expropiación, el odio, la animosidad entre los pueblos, además de la teocracia autoritaria y armada; la referencia cristiana a los mercaderes del Templo o a un Jesús paulino que pretende venir para blandir la espada, lo que justifica las Cruzadas, la Inquisición, las guerras religiosas, el Día de San Bartolomé, las hogueras, el Índice, pero también el colonialismo mundial, los etnocidios norteamericanos, el apoyo al fascismo del siglo XX, la omnipresencia temporal del Vaticano desde hace siglos hasta en los más mínimos detalles de la vida cotidiana; la reivindicación clara en casi todas las páginas del Corán a acabar con los infieles, su religión, cultura, civilización, pero también con los judíos y los cristianos, ¡en nombre de un Dios misericordioso! Tenemos aquí varias pistas que nos permiten profundizar la idea basada, justamente, en que debido a la existencia de Dios todo está permitido, en él, por él, en su nombre, sin que a los fieles, al sacerdocio, a la gente común o a las altas esferas se les ocurra que allí haya algo censurable..."

Utilizan además pésimos ejemplos históricos para sostener su tesis, como el presunto ateísmo de Hitler, que en realidad era cristiano (y ahí de pasada alejan la atención general de esa oscura relación entre cristianismo y nazismo), y el ateísmo de Stalin y Mao, como si ese aspecto de su pensamiento fuese el determinante de sus crímenes, y no, como de hecho lo es, su ideología.

En este orden de ideas, podemos observar que gran parte de las campañas de la militancia atea, como la Out of Campaign y El bus ateo,  van conducidas a retirar del imaginario popular la idea falsa de que los ateos somos inmorales, a decirle a los ateos que tienen miedo de ser discriminados que hay otros que piensan como ellos, y que no hay nada censurable, per se, en esa manera de vivir.

2. Como ya comenté anteriormente, las religiones han estado históricamente relacionadas con el poder político, y han usado este para alienar y controlar la vida, no sólo de sus fieles, sino de todos los habitantes que dicho poder político maneje. Por esta razón, sobretodo desde el siglo XVIII, se ha venido promoviendo en el mundo la separación entre iglesia y estado, con el propósito de hacer cada vez mejor la convivencia entre todos los seres humanos, sin importar su credo religioso o la ausencia de él. De hecho, nuestra Constitución política de 1991,  es relativamente clara en definir nuestro país como laico, aunque ésta, como muchas otras de sus disposiciones, sean violadas sistemáticamente. Es por ésto que gran parte de la energía del ateo  es destinada a la crítica de estas violaciones, que no sólo se cometen en nuestro país sino en gran parte del planeta, tanto en países “laicos” como el nuestro, como en otros que aún hoy son regidos por teócratas autoritarios. Evidentemente, los ateos- como muchos pretenden hacer creer- no tenemos como objetivo principal convertirlos a todos (aunque algunos creamos que ésto podría traer muchos beneficios), sino que buscamos una manera apropiada para reducir la religión, tanto como sea posible, a  la esfera de la que nunca debió haber salido, la esfera individual, y no permitir así que se cometan atropellos que perjudiquen nuestra convivencia en nombre de cosas que no todos compartimos,  además de garantizar que se utilicen nuestros recursos con bases racionales, para el beneficio de todos y no para la manutención de las supersticiones. No sorprenden entonces los repetidos ataques de los jerarcas contra el laicismo, que disfrazan tras poco elaboradas argucias, pero cuya preocupación principal se desprende del peligro que representa para ellos la laicización de los estados, que les quita el blindaje contra la crítica y lo que es más importante, impide en gran medida su poder sobre la educación y la vida pública, despojándolos así de sus principales fábricas de sumisos feligreses.


3. Algunos ateos, así como se ven en la obligación de denunciar las estafas promovidas por la pseudociencia, también realizan una deconstrucción de las religiones para mostrar como éstas son utilizadas sistemáticamente para engañar a las masas, mantenerlas controladas y oprimidas, pensando en una realidad ulterior que muy probablemente nunca llegará. En este sentido, la militancia va en su mayor parte  dirigida, como diría el periodista científico Mauricio José Schwarz "contra el engaño y contra quienes se benefician de él, no contra quienes, en todo caso, son víctimas del engaño" y recordando que " el debate, cuando lo hay, es con las jerarquías religiosas (en general renuentes al diálogo) y con creyentes más o menos fanatizados que se ocupan de la lucha contra los ateos, aunque casi siempre con escasas armas argumentales e invariablemente sin evidencias que sustenten la creencia en ninguna deidad”. Sin embargo, se intenta de diferentes maneras  mostrar a aquellas personas que podrían ser consideradas víctimas , la forma en que han sido y están siendo engañadas así como las cosmovisiones alternativas existentes, cosa que al ateísmo moderado parece no importarle y que despierta las críticas de militantes como Schwarz: "El asunto de la existencia de las deidades no es solamente pretexto para el devaneo retórico, sino que mientras no haya sustento sólido a la hipótesis de la deidad, la promoción de dicha hipótesis es un engaño y un abuso de la ignorancia, la niñez, la ingenuidad, la nobleza y la buena fe.
Ante ese hecho, el ateísmo no militante me seduce poco, y tiene a mis ojos su algo de irresponsable... como tener agua y ver a alguien sediento y decir "tiene derecho a tener sed, debo tolerar su sed, incluso si muere de sed, no es asunto mío, es un sediento libre" sin detenerse a constatar si realmente el sediento lo es por decisión libre y propia o bajo coacción de algún modo, o simplemente porque nadie le ha dicho que existe el agua".

4. Aunque se intente frecuentemente definir el ateísmo militante como una religión, dicha posición es insostenible. La mayor parte de los ateos no somos dogmáticos, simplemente no creemos en deidades por las mismas razones por las que no creemos en hadas: no hay evidencias al respecto. Y en este orden de ideas, abrazamos la búsqueda de una comprensión racional del mundo, de una educación libre de prejuicios y de la promoción de libertades básicas de pensamiento y acción (que incluyen, por supuesto, la libertad de los creyentes para creer lo que se les venga en gana, siempre y cuando sus acciones no afecten los derechos de los demás).

Bajo estos argumentos, considero infundados los continuos ataques contra la militancia atea, que ha querido hacerse ver como una turba de fanáticos dispuestos a imponer su visión del mundo y eliminar las diferencias, aún contra la evidencia histórica innegable de los innumerables daños y abusos cometidos en nombre de las religiones pasadas y presentes. No se preocupen, las únicas armas que tenemos los ateos militantes son la navaja de Hitchens ("lo que puede ser afirmado sin evidencia, puede ser rechazado sin evidencia") y algo de sentido del humor, que por razones obvias, disgusta ocasionalmente a los máximos jerarcas de la hipocresía.



Referencias:
Onfray, Michel. Tratado de ateología. Editorial Anagrama. 2006.
Blog de Mauricio J. Schwarz: http://charlatanes.blogspot.com/2009/06/ateismo-y-escepticismo-militante.html

viernes, 20 de julio de 2012

Las drogas y el significado de la vida


Ya había compartido en este espacio la visión de Carl Sagan sobre el cannabis, y ahora quiero compartir la opinión sobre las drogas del filósofo, neurocientífico y escritor norteamericano Sam Harris, el cual es conocido - junto a Richard Dawkins, Daniel Dennet y Christopher Hitchens- como uno de los 4 jinetes del ateísmo.

Es un texto que podría ayudar a aclarar gran parte de los malentendidos que genera el debate alrededor de las drogas y su insostenible ilegalidad. A mí me gusta, ante todo, por su énfasis en la individualidad y "el libre desarrollo de las conciencias", y por la importancia que le da a una educación sin prejuicios sobre el tema. Aquí los dejo con Sam Harris, espero que sea de su agrado y utilidad: 

Las drogas y el significado de la vida

Todo lo que hacemos, lo hacemos con el propósito de alterar la conciencia. Formamos amistades para poder sentir ciertas emociones, como el amor, y evadir otras, como la soledad. Comemos comidas específicas para disfrutar sus fugaces presencias en nuestras lenguas. Leemos por el placer de pensar las ideas de otra persona. Cada momento de vigilia –e incluso en nuestros sueños- luchamos para dirigir el flujo de sensación, emoción y cognición hacia estados de conciencia que valoramos.

Las drogas son también un medio para este fin. Algunas son ilegales, otras están estigmatizadas, algunas son peligrosas –aunque, perversamente, estos conjuntos apenas se cruzan. Hay drogas de extraordinario poder y utilidad, como la psilocibina (el componente activo de los "hongos mágicos") y la dietilamida de ácido lisérgico (LSD), que no poseen riesgos aparentes de adicción y son bien toleradas psicológicamente, y aún así uno puede ser mandado a prisión por su uso –cuando drogas como el tabaco y el alcohol, que han arruinado incontables vidas, son disfrutadas ad limitum en casi todas las sociedades del planeta. Hay otros puntos en este sentido: la 3,4-metilendioximetanfetamina (MDMA o "éxtasis") tiene un potencial terapéutico remarcable, pero también es susceptible a abusos, y aparentemente es neurotóxica. [1]

Una de las grandes responsabilidades que tenemos como sociedad, es educarnos, junto con las siguientes generaciones, acerca de qué sustancias vale la pela ingerir, y con qué propósito, y cuales no. El problema, sin embargo, es que nos referimos a todos los compuestos biológicamente activos con un solo término: "drogas" y esto hace casi imposible tener una discusión inteligente acerca de los asuntos psicológicos, médicos, éticos y legales alrededor de su uso. La pobreza de nuestro lenguaje ha sido sólo un poco aliviada por la introducción de términos como "psicodélicos" para diferenciar ciertos compuestos visionarios, que pueden producir extraordinarios estados de éxtasis e iluminación, de los “narcóticos” y otros agentes clásicos de estupefacción y abuso.

El abuso de drogas y la adicción son problemas reales, por supuesto –su remedio es la educación y el tratamiento médico, no la cárcel. De hecho, las peores drogas de abuso en los Estados Unidos parecen ser los analgésicos de prescripción, como la oxicodona. ¿Algunas de estas medicinas deberían de ser ilegales?, claro que no. La gente debe de estar informada acerca de ellas, y los adictos necesitan tratamiento. Y todas las drogas –incluyendo alcohol, cigarros y aspirinas- deben ser alejadas de las manos de los niños.

En mi primer libro, El fin de la fe, discuto un poco algunos asuntos de las políticas sobre las drogas, y mi opinión al respecto no ha cambiado. La "guerra contra las drogas" definitivamente ha sido perdida y nunca debió de haberse librado. Si bien no está expresamente protegido por la constitución de los EEUU, no puedo pensar en ningún derecho político más fundamental que el derecho a dirigir pacíficamente los contenidos de nuestra propia conciencia. El hecho de que arruinamos inútilmente las vidas de los usuarios de drogas no violentos encarcelándolos, con un gasto enorme, constituye una de las más grandes fallas morales de nuestro tiempo. (Y el hecho de que hacemos lugar para ellos en nuestras prisiones dejando en libertad bajo palabra a asesinos y violadores lo hace pensar a uno si la civilización no está simplemente condenada)

Tengo una hija que un día tomará drogas. Por supuesto, haré todo lo que esté en mi poder para asegurarme que ella escoja sus drogas sabiamente, pero una vida sin drogas no es ni posible ni deseable, creo yo. Algún día, espero, mi hija disfrutará la mañana con una copa de te o de café tanto como lo hago yo. Si ella bebe alcohol de adulta, como probablemente lo hará, la animaré a hacerlo de forma segura. Si ella elige fumar marihuana, le exhortaré moderación. [2] El tabaco debe ser evitado, por supuesto, y haré todo lo posible dentro de los límites de la buena paternidad para mantenerla alejada de él. Y no es necesario decir que si mi hija desarrolla, eventualmente, una afición por la metanfetamina o el crack, posiblemente yo ya no pueda volver a dormir. Pero si ella no prueba algún psicodélico, como la psilocibina o el LSD al menos una vez en su edad adulta, me preocuparía de que ella se esté perdiendo uno de los más importantes ritos de paso que un humano pueda experimentar.

Con esto no digo que todos deban probar un psicodélico. Como mencionaré después, estas drogas tienen ciertos peligros. Sin lugar a dudas, hay gente que no puede permitirse el lujo de levantar el ancla de la cordura, o incluso darle el más leve tirón. Han pasado ya varios años desde que he dejado de usar psicodélicos, de hecho, mi abstinencia nace de un sano respeto hacia los riesgos que involucran. Sin embargo hubo un periodo de mis tempranos veintes en el que encontré en drogas como la psilocibina y el LSD herramientas indispensables de iluminación, y algunas de las horas más importantes de mi vida las tuve bajo su influencia. Creo que es muy posible que yo nunca descubriera que hay todo un paisaje interior de la mente que vale la pena explorar si nunca hubiera tenido esta ventaja farmacológica.

Mientras los seres humanos han ingerido plantas psicodélicas por milenios, la investigación científica de sus componentes no comenzó hasta la década de 1950. Para 1965, cientos de estudios fueron publicados, principalmente sobre psilocibina y LSD, muchos de ellos atestiguaron la utilidad de los psicodélicos en los tratamientos para la depresión clínica, el trastorno obsesivo compulsivo (T.O.C.) la adicción al alcohol, y para el miedo y la ansiedad asociados al cáncer terminal. Pocos años después, sin embargo, este campo de investigación fue abolido en un esfuerzo por detener la propagación de estas drogas en el público en general. Después de una pausa que duró toda una generación, la investigación científica de los valores farmacológicos y terapéuticos de los psicodélicos se ha venido reanudando lentamente.

Los psicodélicos incluyen químicos como psilocibina, LSD, DMT y mescalina, los cuales alteran poderosamente la conciencia, la percepción y el humor. La mayoría parece ejercer su influencia a través del sistema serotoninérgico en el cerebro, principalmente uniéndose a los receptores 5-HT2A (aunque algunos tienen afinidad por otros receptores también), provocando el incremento de la actividad neuronal en la corteza prefrontal. Mientras la corteza prefrontal, a su vez, modula la producción de dopamina subcortial, el efecto de los psicodélicos parece tener lugar principalmente fuera de las vías de la dopamina (lo que puede explicar el por qué estas drogas no formen hábito).

La mera existencia de los psicodélicos parece establecer las bases materiales de la vida mental y espiritual más allá de cualquier duda (para la introducción de estas sustancias en el cerebro es la causa obvia de cualquier apocalipsis sagrado que le sigue). Es posible, sin embargo, si no plausible, ver este dato desde la otra perspectiva y argumentarlo como Aldous Huxley lo hizo en su ensayo Las Puertas de la Percepción al decir que la función primaria del cerebro podría ser eliminativa: su propósito sería evitar una dimensión de la mente vasta y transpersonal que podría inundar a la conciencia, permitiendo así a primates como nosotros tener su camino en el mundo sin ser apabullados a cada momento por fenómenos visionarios irrelevantes para su supervivencia. Huxley pensaba que si el cerebro era una especie de “válvula reductora” de una “Mente Libre” esto explicaría la eficacia de los psicodélicos: ellos podrían ser medios materiales para abrir el grifo.

Desafortunadamente, Huxley operaba bajo la suposición errónea de que los psicodélicos decrecían la actividad mental. Sin embargo las técnicas modernas de neuroimagen han mostrado que estas drogas tienden a incrementar la actividad en varias regiones de la corteza (así como en las estructuras subcorticales) [Nota 24/01/12: un estudio reciente sobre la psilocibina en realidad le da cierto apoyo a la visión de Huxley. - SH]. Aún así, la acción de las drogas no descarta el dualismo o la existencia de reinos de la mente más allá del cerebro, pero nada lo hace. Este es uno de los problemas con puntos de vista de este tipo: parecen ser infalsables. [3]

Por supuesto, el cerebro sí filtra una extraordinaria cantidad de información de la conciencia. Y como muchos que han probado estas drogas, yo puedo atestiguar que los psicodélicos ciertamente abren las puertas. No es necesario decir que plantear la existencia de una “Mente Libre” es más tentador en algunos estados de conciencia que en otros. Y la cuestión de cuáles visiones de la realidad debemos privilegiar es una cuestión que a veces vale la pena considerar. Pero estas drogas pueden producir estados mentales que son vistas en términos clínicos como formas de psicosis. De hecho, creo que debemos ser cautelosos de realizar alguna conclusión sobre la naturaleza del cosmos basándonos en una experiencia interior, no importa qué tan profunda sea esta.

Sin embargo, no hay duda de que la mente es más vasta y fluida que lo que sugiere nuestra ordinaria conciencia en vigilia. Consecuentemente, es imposible comunicar la profundidad (o la aparente profundidad) de un estado psicodélico a aquellos que nunca han tenido esas experiencias por sí mismas. Es, de hecho, difícil recordarse a sí mismo todo el poder de esos estados una vez que ya han pasado.

Muchas personas se preguntan sobre la diferencia entre la meditación (y otras prácticas contemplativas) y los psicodélicos. ¿Son estas drogas una forma de hacer trampa, o son ellas realmente el vehículo indispensable para un auténtico despertar? No son ninguno. Mucha gente no se da cuenta de que toda droga psicoactiva modula la neuroquímica ya existente en el cerebro –ya sea imitando específicos neurotransmisores o causando que los mismo neurotransmisores sean más activos. No hay nada que uno no pueda experimentar por medio de una droga que no sea, hasta cierto punto, una expresión del potencial del cerebro. Por lo tanto, lo que sea que uno haya experimentado tras ingerir una droga como el LSD, es muy parecido a lo que alguien experimentó, en algún lugar, sin él.

Sin embargo, no se puede negar que los psicodélicos son un medio particularmente potente para alterar la conciencia. Si una persona aprende a meditar, rezar, cantar, hacer yoga, etc., no hay garantía de que algo vaya a pasar. Dependiendo de su aptitud, interés, etc, el aburrimiento podría ser la única recompensa para sus esfuerzos. En cambio, si una persona ingiere 100 microgramos de LSD, lo que ocurra a continuación dependerá de una variedad de factores, pero no hay duda alguna de que algo va a pasar. Y el aburrimiento no está entre las opciones. En cierto tiempo, la significancia de su existencia se derrumbará sobre nuestro héroe como una avalancha. Como Terence Mckenna [4] nunca se cansó en señalar, esta garantía de un efecto profundo, para bien o para mal, es lo que separa a los psicodélicos de cualquier otro método de indagación espiritual. Es, sin embargo, una diferencia que trae consigo ciertas responsabilidades.

Ingerir una dosis poderosa de una droga psicodélica es como encerrarse a sí mismo en un cohete sin un sistema de guía. Uno puede ir a un lugar que vale la pena ir, y, dependiendo del compuesto y de dónde y cómo lo ingerimos, ciertas trayectorias son más probables que otras. Pero sea como sea que uno se prepare para el viaje, aun así uno puede ser lanzado hacia estados de la mente tan dolorosos y confusos, a veces indistinguibles de la psicosis. Por lo tanto, los términos "psicotomimético" y "psicógeno" se aplican en ocasiones a estas drogas.

Yo he visitado los dos extremos del continuo psicodélico. Las experiencias positivas fueron más sublimes de lo que yo hubiera podido imaginar o de lo que ahora puedo fielmente recordar. Esos químicos revelan capas de belleza que el arte es incapaz de capturar y para el que la belleza de la Naturaleza misma es mero simulacro. Una cosa el ser apabullado al ver a una secuoya gigante y maravillarse por los detalles de su historia y su biología subyacente y otra el pasar una aparente eternidad en una comunión sin ego con ella. Positivamente, las experiencias psicodélicas a menudo revelan cómo puede un ser humano estar tan maravillosamente a gusto con el universo, y para la mayoría de nosotros, la conciencia normal de vigilia no ofrece ni siquiera un atisbo de esas profundas posibilidades.

La gente generalmente regresa de dichas experiencias con un sentimiento de que nuestros estados convencionales de conciencia obscurecen y truncan pensamientos y emociones que son sagrados. Si los patriarcas y matriarcas de las religiones mundiales experimentaron con dichos estados, muchas de sus afirmaciones sobre la naturaleza de la realidad pueden tener un sentido subjetivo. Las hermosas visiones no nos dicen nada sobre el nacimiento del cosmos, pero nos revelan cómo una mente puede ser profundamente transfigurada por una colisión con el momento presente.

Pero así como los picos son altos, los valles son profundos. Mis malos viajes fueron, sin duda, las más desgarradoras horas que he sufrido, y hace que la noción del infierno, como metáfora y no como destino, aplique perfectamente. No hay duda de que estas agudas experiencias pueden convertirse en fuentes de compasión. Yo creo que sería imposible tener alguna idea de lo que es sufrir de una enfermedad mental sin haber tocado brevemente sus costas.

En ambos extremos del continuo se dilata el tiempo de manera que no se puede describir, aparte de decir que estas experiencias pueden parecer eternas. He tenido sesiones, tanto positivas como negativas, en las que todo conocimiento de que yo haya ingerido una droga se extinguió por completo, junto con todas las memorias de mi pasado. La inmersión total en el momento presente, en este punto, es sinónimo de la sensación de que uno siempre ha estado y siempre estará precisamente en esa condición. Dependiendo del carácter de la propia experiencia, en este punto, las nociones de salvación y condenación no parecen hipérboles. En mi experiencia, la línea de Blake sobre la contemplación de "la eternidad en una hora", ni promete ni amenaza demasiado.

En el principio, mis experiencias con psilocibina y LSD fueron tan positivas que ni siquiera creía que un mal viaje fuera posible. La noción del “set y setting” (lugar y preparación para el viaje), admitida vagamente, me parecía suficiente para salvarme de uno. Mi set mental estaba exactamente como necesitaba estar -yo era un investigador serio de mi propia mente-, y mi setting era generalmente o en bellezas naturales o en seguras soledades.

No podía dar cuenta de por qué mis aventuras con psicodélicos eran tan uniformemente placenteras hasta que dejaron de serlo, entonces, las puertas del infierno finalmente se abrieron, y parecía que fuera para siempre. En lo sucesivo, ya sea que el viaje fuera bueno o no en su conjunto, por lo general había un desvío en el camino a lo sublime. ¿Alguna vez has viajado más allá de todas las simples metáforas, a la montaña de la vergüenza y te quedaste durante mil años? No te lo recomiendo.




En mi primer viaje a Nepal, tomé un bote de remos en el Lago Phewa, en Pokhara, que ofrece una apabullante vista de las montañas Annapurna. Era temprano en la mañana y estaba solo. Al salir el sol sobre el agua, ingerí 400 microgramos de LSD. Tenía 20 años y había tomado esta droga al menos diez veces con anterioridad. ¿Qué podría ir mal?

Pero todo salió mal. Bueno, no todo: no me ahogué. Y tengo un vago recuerdo de haber llegado a tierra y de ser rodeado por un grupo de soldados nepalíes. Luego de mirarme por un rato mientras yo los veía fijamente por la borda como un lunático, se veían como decidiendo qué hacer conmigo. Unas palabras educadas en Esperanto, y algunos movimientos locos del remo y ya estaba alejándome de la costa. Así que supongo que esopudo haber acabado de manera diferente.

Pero al poco tiempo ya no había lago, ni montañas, ni bote, y si hubiera caído en el agua estoy bastante seguro de que no habría habido nadie para sacarme de allí. Por las siguientes horas, mi mente se convirtió en un perfecto instrumento de autotortura. Lo que quedó fue un continuo y aplastante terror para el cual no tengo palabras.

Estos encuentros sacan algo de ti. Incluso si drogas como el LSD son completamente seguras, el potencial de tener una extremadamente desagradable y desestabilizadora experiencia representa un riesgo. Yo creo que mis buenos viajes me afectaron positivamente por semanas y meses, y que mis malos viajes me afectaron de forma negativa. Debido a estas posibilidades en cierta forma azarosas, uno puede sólo recomendar precaución.

Mientras la meditación puede abrir la mente a un rango similar de estados concientes, éstos son menos azarosos. Si el LSD es como ser metido en un cohete, aprender a meditar es como levantar suavemente la vela de un barco. Si, es posible, incluso con guías, llegar a algún lugar terrorífico, y hay personas que probablemente no deban pasar grandes periodos de práctica intensiva. Pero el efecto general de la medicación entrenada es como meterse cuidadosamente dentro de la propia piel, sufriendo menos, en vez de más.

Como planteaba en El fin de la fe, encuentro la mayoría de las experiencias psicodélicas como potencialmente malinterpretables. Los psicodélicos no garantizan la sabiduría. Únicamente garantizan más contenido. Y las experiencias visionarias, consideradas en su totalidad, me parecen éticamente neutrales. Por lo cual, me parece que el éxtasis psicodélico debe de ser dirigido hacia nuestro bienestar personal y común según otro principio. Como Daniel Pinchbeck señaló en su muy entretenido libro Breaking Open the Head el hecho de que tanto los mayas como los aztecas usaran psicodélicos mientras al mismo tiempo practicaran con entusiasmo el sacrificio humano hacen que cualquier liga idealizada entre el uso de plantas chamánicas e iluminación colectiva suenen terriblemente ingenuas.

Como discutiré en ensayos futuros, la forma de trascendencia que parece enlazar directamente con el comportamiento ético y el bienestar humano es la trascendencia de la “egoidad” en medio de la conciencia ordinaria de vigilia. Es por medio de dejar de aferrarse a los contenidos de la conciencia, a nuestros pensamientos, humores, deseos, etc., que progresamos. Dicho proyecto no implica, en principio, que experimentemos más contenidos. [5] La libertad del yo que es a la vez el objetivo y fundamento de la vida "espiritual" es coincidente con la percepción normal y la cognición, sin embargo, admitámoslo, esto puede ser difícil de realizar.

El poder de los psicodélicos, sin embargo, es que en ocasiones revelan, en el lapso de unas pocas horas, profundos sentimientos de respeto y entendimiento que nos podría llevar toda una vida aprender. Como suele ser el caso, William James lo dijo tan bien como las palabras lo pueden permitir [6] :

“Una conclusión llegó a mi mente en ese momento, y mi impresión sobre su verdad ha permanecido inamovible desde entonces. Es que nuestra conciencia despierta normal, nuestra conciencia racional como la llaman, no es más que un tipo especial de conciencia, mientras que al lado de ella, separadas por delgadas y transparentes capas, yacen formas potenciales de conciencia totalmente distintas. Podemos ir por la vida sin sospechar de su existencia; pero apliquemos el estímulo adecuado y en un momento ellas aparecerán en toda su plenitud, tipos definidos de mentalidad que probablemente en algún lugar tienen su campo de aplicación y adaptación. Ninguna explicación del universo en su totalidad puede ser final, lo que deja a estas otras formas de conciencia bastante inexploradas. La cuestión es cómo abordarlas –pues son tan discontinuas de la conciencia normal-. Sin embargo, ellas pueden determinar actitudes aunque no proporcionar fórmulas, pueden abrir regiones pero no dar mapas. En cualquier caso, prohíben un cierre prematuro de nuestras cuentas con la realidad.(The Varieties of Religious Experience, p. 388)


NOTAS:

1. Vasta literatura ahora sugiere que el MDMA daña las neuronas productoras de serotonina y reduce los niveles de serotonina en el cerebro. Aquí está la punta del iceberg: 12345 y 6.

2. ¿Qué es moderación? Digamos que nunca he conocido a una persona que fuma marihuana todos los días de quien yo pensara que no se beneficiaría de fumar menos (y nunca he conocido a alguien que nunca la ha probado quien yo pensara que no se beneficiaría de hacerlo).

3. El fisicalismo, en contraste, puede ser fácilmente falsable. Si la ciencia alguna vez estableciera la existencia de fantasmas, o de la reencarnación, u otro fenómeno que pueda ubicar a la mente humana (o alguna parte de ella) fuera del cerebro, el fisicalismo moriría. El hecho de que los dualistas sean incapaces de decir qué contaría como evidencia contra sus puntos de vista hacen a esta vieja posición filosófica muy difícil de distinguir de la fe religiosa.

4. Terence McKenna es una persona que me arrepiento de no haber conocido. Desafortunadamente, él murió de cancer cerebral en el 2000, a los 53 años. Vale la pena leer sus libros, pero él era, sobre todo, un gran orador. Es cierto que su elocuencia a veces lo conducía a adoptar posturas que solo pueden ser descritas (caritativamente) como “locuras”, pero el hombre era indudablemente brillante y siempre vale la pena escucharlo.

5. Tengo que decir, sin embargo, que hay experiencias psicodélicas que no he tenido que parecen llevar a un mensaje diferente. Hay algunos que en vez de ser estados en los cuales las fronteras del “yo” se disuelvan, algunas personas han tenido experiencias en las que el “yo”, de alguna forma, parece ser transportado hacia otro lado. Este fenómeno es muy común en drogas como el DMT y puede llevar a sus iniciados a algunas conclusiones muy sorprendentes sobre la naturaleza de la realidad. Más que ningún otro, Terence McKenna fue influyente en destacar la fenomenología del DMT.

El DMT es único en todos los psicodélicos por varias razones. Todos los que lo han probado parecen estar de acuerdo en que es el alucinógeno más potente disponible (no en términos de la cantidad requerida para una dosis útil, sino en términos de sus efectos). Es también, paradójicamente, corto en duración. Mientras los efectos del LSD pueden durar diez horas, el trance de DMT tarda en aparecer en menos de un minuto y dura unos diez. Una de las razones para dicha empinada farmacocinética parece ser porque este componente ya existe en el cerebro humano y es rápidamente metabolizado por Monoamino-oxidasa. DMT está en la misma clase química que la psilocibina y los transmisores de serotonina (pero, además de tener afinidad por los receptores 5-HT2A, ha sido mostrado que se enlaza en el receptor sigma-1 y modula los canales de sodio) Su función en el cuerpo humano continúa siendo un misterio. Entre los muchos misterios e insultos presentados por el DMT, ofrece una burla final a nuestras leyes contra las drogas: No sólo hemos criminalizado sustancias naturales como el cannabis, hemos criminalizado también uno de nuestros propios neurotransmisores.

Muchos usuarios de DMT han reportado haber sido empujados, bajo su influencia, a una realidad adyacente donde se encuentran con seres alienígenas que parecen empeñados en compartir información y demostrar el uso de tecnologías inescrutables intentar. La convergencia de cientos de reportes similares, algunos de usuarios primerizos de la droga que no sabían qué efectos esperar, es ciertamente interesante. Es tambien importante notar que estas tomas son casi siempre libres de cualquier imaginario religioso. Parece más probable encontrarse con extraterrestres o elfos en DMT que con los tradicionales santos o ángeles. Como yo nunca he probado el DMT y no he tenido nunca una experiencia del tipo que sus usuarios describen, no sé qué hacer con esta información.

6. Por supuesto, James reportó su experiencia con óxido nitroso, el cual es un anestésico. Otros anestésicos, como el clorhidrato de ketamina y el clorhidrato de fenciclidina (PCP), tienen efectos similares en el humor y la cognición a dosis menores, sin embargo, hay muchas diferencias entre estas drogas y los psicodélicos clásicos, -por ejemplo, altas dosis de éstos últimos no generan anestesia general.


Lecturas recomendadas:

Huxley, A. The Doors of Perception and Heaven and Hell.

McKenna, T. Food of the Gods: The Search for the Original Tree of Knowledge A Radical History of Plants, Drugs, and Human Evolution.

McKenna, T. The Archaic Revival: Speculations on Psychedelic Mushrooms, the Amazon, Virtual Reality, UFOs, Evolution, Shamanism, the Rebirth of the Goddess, and the End of History.

McKenna, T. True Hallucinations: Being an Account of the Author's Extraordinary Adventures in the Devil's Paradise.

Pinchbeck, D. Breaking Open the Head: A Psychedelic Journey into the Heart of Contemporary Shamanism.

Stevens, J. Storming Heaven: LSD and the American Dream.

Ratsch, C. The Encyclopedia of Psychoactive Plants: Ethnopharmacology and Its Applications.

Ott, J. Pharmacotheon: Entheogenic Drugs, Their Plant Sources and History.

Strassman, R. DMT: The Spirit Molecule: A Doctor's Revolutionary Research into the Biology of Near-Death and Mystical Experiences.